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Anexos \ Declaraciones de derechos y legislación


El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Su redacción y su aprobación no hubieran sido posibles sin el esfuerzo personal de Eleonor Roosevelt, primera dama norteamericana y presidenta de la comisión.

La Carta abierta a las mujeres del mundo fue leída por Eleanor Roosevelt en la 29 sesión plenaria de la Asamblea General de Naciones Unidas celebrada en Londres el 12 de febrero de 1946.

Las declaraciones de derechos


En la pintura El juramento de los Horacios (Jacques-Louis David, 1784) queda reflejada la separación de género en la esfera social de la época victoriana: los hombres ocupando casi toda la escena, en actitud guerrera jurando lealtad ante las espadas mientras las mujeres, en actitud impotente y llorosa, quedan apartadas.

Un camino apenas iniciado

Necesidad de re-presentación

Las revoluciones liberal-burguesas, y principalmente la Revolución Francesa de 1789, se propusieron como principal objetivo la consecución de la igualdad jurídica, las libertades públicas y la salvaguarda de los derechos políticos: “Libertad, igualdad y fraternidad”. Pero la revolución quedó en manos de los hombres. Las mujeres, que participaron activamente, quedaron fuera de las principales decisiones “revolucionarias”.

En 1791, Olympe de Gouges declara la traición de la Revolución y publica la Declaración de los derechos de la mujer y la ciudadana, en la que recoge la afirmación política de las mujeres y reclamaba un trato igualitario con respecto a los hombres en todos los aspectos de la vida, públicos y privados: derecho al voto, ejercer cargos públicos, hablar en público sobre asuntos políticos, la igualdad de honores públicos, el derecho a la propiedad privada, a participar en el ejército y en la educación y, por supuesto, a tener igual poder en la familia y en la iglesia.

Un año más tarde, en 1792, Mary Wolltononecraft denuncia en su obra más importante, Vindicación de los derechos de la mujer, la situación de esclavitud de las mujeres: “Ya es hora de hacer una revolución en las costumbres femeninas, ya es hora de devolverles a las mujeres su dignidad perdida y que contribuyan como miembros de la especie humana a la reforma del mundo, cambiando ellas mismas…”.

Hay que atreverse a conjugar todos los verbos en primera persona.

Lo cierto es que en el vasallaje anterior al desarrollo del capitalismo industrial había menos diferencias. Es decir, inexistencia de derechos para hombres y mujeres. Pero en el proceso de desarrollo se establecen complicidades con el patriarcado para que la reducción de las mujeres al ámbito doméstico asegurara la disponibilidad de mano de obra barata. Había que alimentar al nuevo sistema. Es en esta época cuando se produce la mayor separación de roles entre lo productivo y lo re-productivo.

Pero el mayor triunfo del sistema fue imponer el ideal de la familia burguesa, que fue asumido por el propio movimiento obrero. Y si bien es cierto que muchas veces la realidad está más cargada de rutina que de intencionalidad, también es más peligroso porque las costumbres hacen leyes. Y las leyes sí que cuesta cambiarlas.

Olimpe de Gouges




Mary Wollstonecraft


La pedagogía y la didáctica de Mary Wollstonecraft

Hay personas, como Mary Wollstonecraft, que nacen para dejar huella, aunque su rastro tienda a eclipsarse entre los silenciosos sesgos de la historia. Resulta profundamente sorprendente la disruptiva coherencia de esta mujer en todo lo que fue capaz de cuestionar, y hacer, en sus 38 años de vida… en pleno siglo XVIII.

Nació el 2 de junio de 1759 y entre sus importantes legados se encuentra la Vindicación de los derechos de la mujer (1792), en el que argumenta en contra de la educación que se imponía a las mujeres para “mantenerlas” en posición de inferioridad respecto a los hombres. Dedica un capítulo completo a desarrollar un plan de educación nacional, el cual debía ser semi-público, semi-privado y co-educacional y desafía la obra Emilio (1762) de Jean Jacques Rousseau, que proclamaba que las mujeres no debían educarse para que razonen porque su función era la de proporcionarle placer al hombre.

Si bien con esta obra estableció las bases del feminismo moderno, lo realmente importante es el desarrollo pedagógico, y la didáctica, sobre la que de-construye argumentos y acciones. Porque no se trata de teorías desarrolladas desde una posición privilegiada ya que fue capaz de ejercer la independencia que proclamaba ganándose la vida con diversos oficios hasta conseguir dedicarse profesionalmente a la escritura independiente. Y en un contexto tan clasista y conservador como el Londres de la época. Sin duda no sólo proclamó sino que ejerció la libertad de pensamiento, palabra y obra.

Teoría pedagógica

La mayor parte de los intelectuales liberales y radicales de la época veían a la educación como la piedra angular de cualquier movimiento para la reforma social pero resulta revelador el enfoque desarrollado por Mary Wollstonecraft con respecto a las dos obras pedagógicas más influyentes en la Europa del siglo XVIII: Some Thoughts Concerning Education (1693) de John Locke y Emilio de Jean-Jacques Rousseau. En Relatos originales y en otras obras sobre la educación, Wollstonecraft les respondió a las dos obras y expresó su propia teoría pedagógica.

Relatos originales cuenta la historia de la educación de dos niñas, Mary, de catorce años de edad y Caroline, de doce años, bajo la conducción de una sabia y benevolente figura maternal, Mrs. Mason (Wollstonecraft probablemente nombró a los personajes de la obra por personas de su vida real; había conocido y respetado mucho a una mujer apellidada Mason cuando se desempeñaba como profesora en Newington Green, y les había dado clases a dos niñas llamadas Mary y Caroline cuando trabajaba como institutriz para la familia Kingsborough en Irlanda. ) Después de la muerte de su madre, las niñas deben irse a vivir con Mrs. Mason al campo.

… se define a la adultez como la habilidad de disciplinarse a uno mismo «construyendo cuentos con moraleja» de la vida propia. El extensivo uso de Wollstonecraft de cuentos inserrtados en el texto alienta a sus lectores a construir una narrativa moral extrayéndola de sus propias vidas, con un final predeterminado. Al final del libro, Mary y Caroline ya no necesitan una maestra porque han internalizado las historias que les había enseñado Mrs. Mason; ya conocen las historias que deben promulgar.

En Relatos originales Wollstonecraft usa el género floreciente de literatura infantil para promover la educación de las mujeres y la ideología emergente de la clase media. Sostiene que las mujeres pueden ser adultos racionales si son educadas de manera apropiadas de niñas (una creencia no muy común en el siglo XVIII) y contiende que el carácter distintivo naciente de la clase media es superior a la cultura de los cortesanos, representada por los cuentos de hadas y por el valor que se le da al azar y a la suerte según las historias escritas en los chapbooks para los niños humildes. Wollstonecraft, al desarrollar su propia pedagogía, responde también a las obras de dos pedagogos del siglo XVIII: John Locke y Jean-Jacques Rousseau.

Por cierto, Mary Wollstonecraft tuvo una hija con el filósofo William Godwin, uno de los precursores del movimiento anarquista, Mary Shelley, que dejó también un importante legado con su vida y obra, además de ser la autora de Frankenstein o el moderno Prometeo.



ONU: Redacción de la declaración de Derechos


Las mujeres que participaron en la elaboración de la "Declaración de los derechos humanos"

Aunque su labor ha pasado desapercibida, los expertos académicos y distintas representaciones de la ONU están tratando de rendir homenaje a aquellas que participaron en la formación de la Organización y, particularmente, a las que dejaron su huella en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Esta semana, se ha organizado un encuentro para dar a conocer su historia.

Defendiendo la inclusión de determinados derechos y cambiando el lenguaje, estas mujeres desempeñaron un papel fundamental en la elaboración de la Carta fundacional de la Organización y su piedra angular: la Declaración Universal de Derechos Humanos.

“Empezamos a mirar en los archivos y descubrir que en todos los momentos importantes de Naciones […] siempre hubo pocas mujeres, pero muy protagonistas”, ha indicado María Emma Mejía, la Embajadora de Colombia y presidenta del Grupo de Amigos en favor de la equidad de género de las Naciones Unidas.

La Organización ha llevado a cabo importantes avances en paridad de género. En la última elección del Secretario General, hubo más candidatas que candidatos –siete de los trece– y la próxima presidenta de la Asamblea General será una mujer y latinoamericana. Sin embargo, “todavía falta mucho”, señala la representante colombiana.

“Todavía hoy somos 42 mujeres representantes permanentes o embajadoras de las 193 naciones”, indica. “Yo creo que hay por lo menos un receptor muy legítimo, que es el Secretario General, que se empeñó y ya tiene en los cargos directivos paridad y también en los coordinadores residentes, pero nos falta mucho”.

El 27 de junio, el Secretario General, el presidente de la Asamblea y toda la membresía se reunirán para compartir la desconocida historia de las mujeres en las Naciones Unidas, para mostrar la influencia que ellas han tenido desde el comienzo y para empoderar a las generaciones venideras.

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Los participantes han elogiado el trabajo de las mujeres de los países del sur que fueron unas pioneras de los derechos humanos tanto a nivel internacional como en sus respectivos países, y en concreto a: Bertha Lutz, de Brasil; Minerva Bernardino, de la República Dominicana; Hansa Mehta, de la India; y Begum Shaista Ikramullah, de Pakistán.

Bertha Lutz fue una de las cuatro mujeres que firmaron la Declaración de Derechos Humanos en 1948, las cuales lograron que se reconociera a la mujer en la Carta, así como su inclusión en cargos políticos de las Naciones Unidas.

Minerva Bernardino también fue una de las firmantes del documento y, entre otros cambios, defendió que se debía incluir la frase “igualdad entre hombres y mujeres” en su preámbulo. Además, la diplomática, líder del movimiento feminista en América Latina y el Caribe, fundó la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer.

Hansa Mehta, delegada de la Comisión de Derechos Humanos entre 1947 y 1948, fue una firme defensora de los derechos de las mujeres tanto fuera como dentro de India. Entre sus aportaciones, destaca la idea de sustituir la palabra “hombres” por “seres humanos” en el artículo que establece: “todos los seres humanos nacen libres e iguales”.

Begum Shaista Ikramullah, delegada de la Tercera Comisión de Pakistán, formó parte del primer Gobierno independiente de Pakistán e insistió en la incorporación del Artículo 16 sobre la igualdad de derechos en el matrimonio al documento.

Subcomisión sobre el etatus de la mujer en Hunter College, New York en 1945


Declaración de Responsabilidades y Deberes


Declaración de Responsabilidades y Deberes Humanos

La Declaración de Responsabilidades y Deberes Humanos (o DRDH), se realizó en el marco de la UNESCO y con el apoyo de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, y fue proclamada en 1998 para conmemorar el 50 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en la ciudad de Valencia, con la participación de la asociación ADC Nouveau Millénaire y la Fundación Valencia Tercer Milenio. Por ello es también conocida como la Declaración de Valencia. Propone sistemática y exhaustivamente los deberes y responsabilidades colectivos e individuales que resulten necesarios para la implementación efectiva y universal de los Derechos Humanos, en particular, de los consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH) y en los instrumentos internacionales de derechos humanos subsiguientes.

Este documento intercultural y transdisciplinario fue elaborado por un grupo de expertos internacionales que tuvo como presidente al Juez de Sudáfrica, Richard Goldstone, y entre sus miembros estuvieron Federico Mayor Zaragoza, Richard Falk, Ruud Lubbers, Lord Frank Judd, Sergei Kapitsa, Jakob von Uexküll y Fernando Savater, y los premios Nobel Joseph Rotblat, Wole Soyinka y Darío Fo.[cita requerida]

Durante el tiempo en que se estaba finalizando este documento Norberto Bobbio escribió que el proyecto de una Declaración Universal de Responsabilidades y Deberes Humanos responde oportuna e inmediatamente a la exigencia sentida más universalmente cada vez de proclamar oficial y solemnemente este deber. Para este pensador, es esencial que todos hagan frente a esa exigencia: Este documento se dirige no solamente a los gobiernos, sino también a las organizaciones no gubernamentales y a todas las instituciones de la sociedad civil que tienen el deber y la responsabilidad de hacer respetar la efectiva aplicación de los derechos humanos, deberes y responsabilidades contenidos ya implícitamente en esos derechos. (Véase: Declaración de responsabilidades y deberes humanos, epílogo, p. 102)

Por su parte, el entonces Director de UNESCO, Federico Mayor Zaragoza estableció de una manera muy ingeniosa la relación intergeneracional entre los derechos y los deberes: Los derechos de esas generaciones futuras son los deberes de las actuales. Su existencia precisa de nuestro esfuerzo; su vigencia dependerá del grado en que nos preocupemos y ocupemos ahora de ellos. (véase: id, Mensaje de Federico Mayor Zaragoza, pp 11-12)

Las responsabilidades y deberes son aquí considerados tanto a nivel colectivo como individual. Así Richard Goldstone se refiere en términos generales: los participantes reconocieron que hay y continúa habiendo responsabilidades personales de los miembros individuales de la comunidad global… Si bien hay responsabilidades que sólo pueden ser asumidas colectivamente, la acción moral es individual. Por eso agrega que “como miembros de la comunidad global tienen derecho a la totalidad de los derechos humanos, pero también deben a la comunidad ciertas responsabilidades morales. Ellos toman parte para hacer más universal el disfrute de los derechos humanos. La última decisión para la acción moral es de los individuos” (véase: id. introducción pp. 25-26).

La DRDH es un documento largo, formulado en inglés, francés y español, y está formada por un Preámbulo y 42 artículos, los cuales componen sus 12 Capítulos.

Capñitulo 1

El capítulo 1 formula las definiciones de deberes y responsabilidades que serán usadas en esta declaración.

En su artículo 1 se define el “deber” como una obligación ética o moral, y “responsabilidad” como una obligación que tiene fuerza legal de acuerdo con el derecho internacional actual. En el artículo 2 se explicita cómo los miembros de la comunidad mundial son los titulares de responsabilidades y deberes colectivos e individuales para promover el respeto universal, la observancia de los derechos humanos y las libertades fundamentales.

Los capítulos siguientes definen específicamente deberes y responsabilidades a partir de los derechos humanos.

El capítulo 2 trata sobre el derecho a la vida y a la seguridad humana:

  • El deber y la responsabilidad de la protección de la vida y a lograr la supervivencia tanto de las generaciones actuales como de las futuras (art. 3).
  • La obligación y responsabilidad de promover la seguridad colectiva y la cultura de la paz. (art.4).
  • La obligación de promover el desarme en interés de la paz (art. 5).
  • La obligación de intervenir para impedir graves violaciones de los derechos humanos (art. 6).
  • La obligación y la responsabilidad de respetar el derecho humanitario internacional en tiempos de conflictos armados (art. 7).
  • El deber y la responsabilidad de la ayuda humanitaria y la intervención (art. 8).
  • La obligación y la responsabilidad de proteger y promover un medio ambiente seguro, estable y sano (art. 9).

El capítulo 3 está dedicado a la seguridad humana y a un orden internacional equitativo:

  • La obligación y la responsabilidad de promover un orden internacional equitativo (art. 10).
  • El deber de aliviar la deuda usurera (art. 11).
  • El deber y la responsabilidad de promover un desarrollo científico y tecnológico seguro, responsable y equitativo (art. 12).
  • Los deberes y responsabilidades de las corporaciones públicas y del sector privado (art. 13).
  • El deber y la responsabilidad de impedir y castigar el crimen internacional organizado. (art. 14).
  • La obligación y la responsabilidad de erradicar la corrupción y establecer una sociedad ética (art. 15).

El capítulo 4 acentúa la importancia de la participación significativa en los asuntos públicos;

  • El deber y la responsabilidad de conseguir una participación significativa en los asuntos públicos (art. 16).

El capítulo 5 establece con respecto a las libertades de opinión, de expresión, de reunión, de asociación y de religión:

  • La obligación y la responsabilidad de respetar y asegurar la libertad de opinión, de expresión y de los medios de comunicación (art. 17);
  • Deberes y responsabilidades referentes a las tecnologías de la información y de las comunicaciones (art. 18).
  • La obligación y la responsabilidad de respetar y asegurar la libertad de reunión y de asociación (art. 19).
  • El deber y la responsabilidad de respetar y asegurar la libertad de religión, creencias y conciencia (art. 20).

El capítulo 6 desarrolla los deberes a partir del derecho a la integridad personal y física:

  • El deber y la responsabilidad de respetar y asegurar la integridad física y personal (art. 21).
  • El deber y la responsabilidad de respetar y asegurar el derecho a la libertad personal y a la seguridad física (art. 22).
  • La obligación y la responsabilidad de prohibir e impedir la esclavitud y las instituciones y prácticas análogas a la esclavitud (art. 23).
  • El deber y la responsabilidad de respetar y asegurar la ausencia de tortura, de tratos o castigos crueles, inhumanos y degradantes (art. 24).
  • El deber y la responsabilidad de prevenir y erradicar las desapariciones forzosas (art. 25).

El capítulo 7 expone convincentemente las obligaciones y deberes sobre la igualdad:

  • La obligación de respetar y asegurar un trato igual y la no discriminación (art. 26).
  • El deber y la responsabilidad de respetar y asegurar la igualdad (art. 27)..
  • La obligación y la responsabilidad de asegurar la igualdad racial y religiosa (art. 28).
  • El deber y la responsabilidad de asegurar la igualdad de sexo y de género (art. 29)..
  • El deber y la responsabilidad de asegurar la igualdad de las personas discapacitadas (art. 30).

El capítulo 8 explicita la normatividad para la protección de las minorías y de los pueblos indígenas;

  • El deber y la responsabilidad de respetar y proteger los derechos de las minorías (art. 31)..
  • El derecho y la responsabilidad de respetar, proteger y promover los derechos de los pueblos indígenas (art. 32).

El capítulo 9 refuerza a través de la enunciación de obligaciones y responsabilidades los derechos de los niños y de los ancianos;

  • La obligación y la responsabilidad de respetar, proteger y promover los derechos de los niños (art. 33)..
  • El deber y la responsabilidad de promover y hacer que se realicen los derechos y el bienestar de los ancianos (art. 34).

El capítulo 10 está dedicado a temas del trabajo, la calidad y el nivel de vida:

  • El deber y la responsabilidad de promover el derecho a un trabajo justamente remunerado (art. 35).
  • El deber y la responsabilidad de promover la calidad de vida y un nivel de vida adecuado (art.36).

El capítulo 11 trata los deberes con respecto a la educación, las artes y la cultura:

  • El deber y la responsabilidad de promover y aplicar el derecho a la educación (art.37).
  • El deber y la responsabilidad de fomentar las artes y la cultura (art. 38).

El capítulo 12 contiene las normas para el derecho a los recursos y una cláusula:

  • El deber y la responsabilidad de prever y aplicar recursos efectivos (art. 39).
  • El deber de observar y poner en práctica la Declaración de Responsabilidades y Deberes Humanos (art.40).

La declaración agrega al final una cláusula de no derogación (art.41).

Declaración de Responsabilidades y Deberes Humanos

Beijing


Considerado el plan más progresista que jamás ha existido para promover los derechos de la mujer, la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing ha sido reimpresa en esta edición especial que también incluye una copia de la declaración política alcanzada en el 23º período extraordinario de sesiones de la Asamblea General en 2000, donde se revisó el progreso hacia la Plataforma de Acción cinco años después de su adopción.

Ver en línea/descargar: PDF español

Información bibliográfica:

Temas: Plataforma de Acción de Beijing; Procesos intergubernamentales

Tipo de recurso: Documentos de política

Año de publicación: 2015

Número de páginas: 296

Entidades editoriales: Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres

Informe de síntesis: la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing cumplen 20 años

El presente informe es una síntesis del informe del Secretario General (E/CN.6/2015/3) sobre el examen y la evaluación de 20 años de la aplicación de la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing y los resultados del vigésimo tercer periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General. Asimismo, examina la aplicación a nivel nacional de estos mismos, incluidas las dificultades que afectan actualmente a la aplicación de la Plataforma de Acción y al logro de la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer. Asimismo, analiza las oportunidades para fortalecer la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer en la agenda para el desarrollo posterior a 2015 mediante la integración de la perspectiva de género, como lo solicitó el Consejo Económico y Social en su resolución 2013/18.

La primera sección del informe incluye una reseña de 20 años de aplicación de la Plataforma de Acción. Las secciones siguientes destacan las tendencias y prioridades de la aplicación de las 12 esferas de especial preocupación, y concluyen con una reseña de los problemas pendientes y las medidas que se deben adoptar para acelerar la aplicación. El informe de síntesis finaliza con un análisis de las lecciones extraídas y prioridades para acelerar la aplicación de la Plataforma de Acción y la realización de la igualdad de género, el empoderamiento de las mujeres y los derechos humanos de las mujeres y las niñas en el contexto posterior a 2015.

Cinco grandes victorias logradas

Cinco grandes victorias logradas gracias a la histórica Plataforma de Acción de Beijing

Hace 25 años, en Beijing, China, el mundo hizo una promesa: igualdad de derechos y oportunidades para todas las mujeres y niñas en todo el planeta.

Fue en el marco de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en 1995: más de 30.000 activistas y representantes de 189 países se reunieron para debatir sobre el trabajo que sería necesario llevar a cabo para hacer realidad la igualdad de género en el mundo. Juntos crearon la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, el plan más completo desarrollado hasta la fecha acerca de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

La Declaración y Plataforma de Acción de Beijing abordó una serie de problemas mundiales que todavía hoy son urgentes, y examinó su repercusión sobre las mujeres y las niñas. Dichos problemas incluían, por ejemplo, la pobreza, el medio ambiente, la violencia contra las mujeres, la educación de las niñas o la igualdad de participación de las mujeres en el mercado de trabajo (sobre todo en empleos altamente cualificados, los sectores de la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas –CTIM– y los puestos de alta dirección). Además, entre otros muchos temas, la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing se comprometió a fomentar un reparto equilibrado de las responsabilidades domésticas y el trabajo remunerado entre mujeres y hombres.

La Declaración y Plataforma de Acción de Beijing supuso un punto de inflexión en la visión del mundo sobre los derechos de las mujeres y las niñas, y dio lugar a la creación de una mentalidad nueva: que la plena realización del potencial de las mujeres y las niñas representa un componente poderoso y esencial de un desarrollo sostenible y fructífero.

Desde 1995, la Plataforma de Acción de Beijing ha servido como hoja de ruta para fomentar la igualdad de género a escala mundial. Sin embargo, si se está preguntando qué ha cambiado realmente y por qué continúa siendo importante para las mujeres y las niñas hoy en día, queremos mostrarle cinco grandes victorias que ha logrado para las mujeres y las niñas en todo el mundo. Avance en el terreno de los derechos de las niñas

Las niñas: la Plataforma de Acción de Beijing fue el primer documento de política sobre las mujeres a nivel mundial que incluyó un enfoque específicamente centrado en las niñas. Pese a que en la Convención sobre los Derechos del Niño, que entró en vigor en septiembre de 1990, se incorporaron los derechos de los niños, la Plataforma de Acción de Beijing se dirigió expresamente a las niñas y sus derechos.

En ella se dejó completamente claro que las niñas se enfrentan a la discriminación desde sus primeros años de vida y a lo largo de toda su infancia, y se instó a proteger específicamente sus derechos.

Por todas partes veo niños que reciben un trato diferente que las niñas… A pesar de que soy fuerte y trabajo duro, a veces he escuchado palabras muy distintas para describirme: ‘débil’, ‘frágil’, ‘dulce’…” Anna Lavreniuk

Por ejemplo, la Plataforma de Acción de Beijing abogaba por la educación de las niñas, gracias a lo cual este tema ha recibido un impulso sostenido en los últimos 25 años. No sólo hacía hincapié en la importancia de la educación primaria para las niñas, sino que realmente se adelantó a su tiempo al exigir la adopción de medidas para promover la educación de las niñas hacia niveles educativos más elevados y estudios de CTIM. Globally, child marriage has gradually declined since 1995 from 1 in 4 to approximately 1 in 5

La amplia visión de la educación de las niñas no se detiene ahí: la Plataforma de Acción de Beijing no sólo detalla las medidas necesarias para que las niñas asistan a la escuela, sino también para que se mantengan en ella, como la erradicación de la mutilación genital femenina y del matrimonio infantil, prácticas dañinas que impiden a millones de niñas concluir su educación.

Gracias al constante trabajo que se ha llevado a cabo a lo largo de más de dos décadas para alcanzar la paridad de género en la educación, hoy en día hay más niñas escolarizadas que nunca y también ha aumentado el número de países en los que la paridad de género en la matriculación educativa es ya una realidad. Sin embargo, la brecha de género en la CTIM continúa siendo un problema actualmente: las mujeres representan tan sólo un 35 % del total de alumnos matriculados en campos de estudio relacionados con la CTIM y un 30 % del personal investigador a escala mundial.

La mejora de los niveles educativos entre las mujeres y las niñas no se ha traducido en una menor segregación ocupacional. Esto, a su vez, ha dificultado la superación de la brecha salarial de género.

En algunas regiones se han producido intentos de eliminar de los planes de estudios la educación sexual integral y de limitar los estudios relacionados con el género en la educación superior.

La educación importa, así como el tipo de educación disponible, accesible y asequible para las mujeres y las niñas del mundo.

Prestar atención a la perspectiva de género en cada política y cada programa

La perspectiva de género: en la esfera de la política pública, tanto a escala mundial como en los salones de las Naciones Unidas, la expresión “incorporación de la perspectiva de género” es omnipresente; sin embargo, fuera de esos espacios no es tan fácil encontrarla. ¿Qué es en realidad la incorporación de la perspectiva de género y por qué es tan importante que la Plataforma de Acción de Beijing la adoptara como herramienta para promover la igualdad de género?

Incorporar la perspectiva de género significa asegurarse de que las necesidades y los derechos de las mujeres y las niñas se tengan visiblemente en cuenta en todas las políticas, programas, estrategias, investigaciones y otras áreas. Dados los sesgos de género (ocultos y evidentes) que existen desde hace mucho tiempo, las decisiones sobre políticas pueden provocar un aumento de la desigualdad en el caso de que no se tengan en consideración sus implicaciones desde el punto de vista del género.

Imagine, por ejemplo, que es usted una niña o una joven que vive en una aldea rural. Se ha construido una escuela nueva en su aldea, pero para poder acudir a clase debe recorrer una distancia significativa. Esto significa que dispondrá de menos tiempo para ocuparse de las tareas del hogar, una carga que recae sobre usted en mayor medida que sobre sus hermanos debido a la existencia de roles de género tradicionales. Además, en su recorrido diario a través de la aldea, corre un riesgo mayor de experimentar acoso o violencia. También puede faltar a la escuela los días del período menstrual, porque el centro no dispone de aseos separados para las mujeres y las niñas y quizá tampoco tenga dinero para comprar artículos de higiene menstrual.

¡Nuestras madres no tenían compresas!’ Esta fue la respuesta informal que dieron ciertos legisladores cuando se les pidió que dotaran a las escuelas de compresas sanitarias para las niñas en el marco de los presupuestos sensibles al género. Su respuesta me asombró… El suministro de compresas en la escuela sigue siendo hoy en día uno de los descubrimientos más sorprendentes para las personas responsables de la formulación de políticas en el terreno de los presupuestos sensibles al género”. Patricia Munabi

Se suponía que la escuela debía beneficiar a todos los jóvenes, pero finalmente beneficiará más a los niños que a las niñas porque no se tuvieron en cuenta las experiencias y desafíos que viven las niñas y las jóvenes.

A menos que contemos con herramientas para hacer frente a las complejas realidades existentes en lo que atañe al género, las políticas y actuaciones corren el riesgo de ampliar las brechas de género en lugar de cerrarlas. Y eso es exactamente lo que ofrece la “incorporación de la perspectiva de género”; se trata de una estrategia para analizar una política o medida, formular preguntas pertinentes y buscar pruebas y datos que ilustren las experiencias de las mujeres y las niñas. Asimismo, pretende asegurar que una intervención no sólo responda por igual a las necesidades de las mujeres y los hombres sino que, además, no agrave las desigualdades basadas en el género y contribuya activamente a superarlas.

La Plataforma de Acción de Beijing fue el primer marco normativo mundial en confirmar la incorporación de la perspectiva de género como estrategia clave para el logro de la igualdad de género, y elevó su importancia al instar a los gobiernos y otros agentes a aplicarla en sus políticas y programas.

Promover la agenda de eliminación de la violencia contra las mujeres

Activists, social leaders, organizations, women and men gather in El Ejido Park in Quito Ecuador to participate in the “Vivas nos Queremos” march protesting violence against women and girls. Photo: UN Women/Johis Alarcón Foto: ONU Mujeres/Johis Alarcón

Una vida sin violencia: con su masiva convocatoria del movimiento en favor de los derechos de las mujeres, la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing, otorgó una atención y una visibilidad sin precedentes a los derechos humanos de las mujeres.

La Plataforma de Acción de Beijing instó a ratificar la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW), adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1979 y conocida popularmente como “Declaración de derechos de las mujeres”, e impulsó la elaboración de un Protocolo facultativo de la CEDAW. El Protocolo facultativo, concluido en 1999, permitió que personas, grupos de personas y ONG denuncien la violación de sus derechos personales (?)/individuales (?) protegidos por la Convención, lo que supone un paso significativo para reclamar justicia y rendición de cuentas.

Anclada en los derechos humanos, la Plataforma de Acción de Beijing defendió la idea de que las mujeres tenían derecho al pleno disfrute de sus derechos, incluido el derecho a vivir sin violencia de género. Fue el primer marco internacional que abordó la violencia contra las mujeres de manera integral e incluyó la prevención como estrategia clave y la transformación de las normas sociales como área de trabajo específica.

Los derechos humanos son derechos de las mujeres y los derechos de las mujeres son derechos humanos”. Hillary Rodham Clinton

Tuvo la visión de instar a la adopción de estrategias específicas para hacer frente al acoso sexual en el lugar de trabajo, las instituciones educativas y otros espacios, una cuestión que en los últimos años ha suscitado la atención y la indignación mundiales a través de campañas como #MeToo, #TimesUp, #Niunamenos, #NotOneMore, #BalanceTonPorc, etc.

Tras la adopción de la Plataforma de Acción de Beijing, un creciente número de países ha promulgado leyes para poner fin a la violencia contra las mujeres desde 1995. Sin embargo, los datos recientes muestran que este tipo de violencia persiste: cerca de una de cada cinco mujeres ha sufrido violencia por parte de una pareja íntima durante el último año; las nuevas tecnologías están propiciando nuevas formas de violencia, como el ciberacoso, para las que las soluciones normativas continúan siendo limitadas o, en gran medida, inexistentes.

La violencia contra las mujeres sigue siendo uno de los problemas sin resolver más significativos de nuestro tiempo; no podemos dejar de abogar por iniciativas de prevención y actuaciones coordinadas a nivel mundial hasta lograr su eliminación.

Consolidar el liderazgo de las mujeres en los ámbitos de la conservación y la acción por el clima

In Guinea, Through a grant from UN Women’s Fund for Gender Equality, PREM has helped rural women form several cooperatives and taught its members how to plant a vitamin-rich tree called Moringa and how to clean, dry and sell its leaves with the help of solar technology. Used as medicine or a dietary supplement by societies around the world, Moringa also supports biodiversity and prevents soil erosion. Photo: UN Women/Joe Saad Foto: ONU Mujeres/Joe Saad

Las mujeres protegen nuestro planeta: Apoyándose en los momentos clave del liderazgo ambiental en la década de 1990, la Plataforma de Acción de Beijing logró consolidar la atención prestada al liderazgo de las mujeres en las cuestiones ambientales, dejando claro que su participación plena e igualitaria mejora los resultados en términos de gobernanza y conservación.

La Plataforma de Acción reconoció las funciones únicas e importantes que desempeñan las mujeres y las niñas como conocedoras, gestoras, productoras y cuidadoras del medio ambiente, así como de educadoras en esta materia. Prometió garantizar oportunidades para que las mujeres, incluidas las indígenas, participen en la adopción de decisiones ambientales en todos los niveles, reducir los riesgos que suponen los peligros ambientales para las mujeres y asegurar que todas las personas tuvieran acceso a agua limpia para el año 2000, por citar solamente algunos de los compromisos recogidos en la Plataforma.

La lucha por la justicia social no es independiente de la lucha por la sostenibilidad ambiental. Las personas más pobres, las mujeres indígenas rurales, por ejemplo, son las más afectadas por los desastres naturales”. Maria Alejandra (Majandra) Rodriguez Acha

Si examinamos los avances realizados, podemos comprobar que la participación de las mujeres en la toma de decisiones relacionadas con el clima ha aumentado en los últimos años, pero que aún se encuentra lejos de la paridad. Además, en 2017, solamente un 71 % de la población mundial tenía acceso a agua potable. La crisis climática afecta especialmente a quienes disponen de acceso limitado a la tierra, los recursos o los medios necesarios para ganarse la vida. En todo el mundo, tan sólo el 14 % de los propietarios de tierras agrícolas son mujeres.

Nunca ha sido más importante que hoy garantizar que las realidades, el conocimiento y el liderazgo de las mujeres y las niñas definan por igual la acción por el clima. Around the world, 13 million young people in over 200 countries and territories have taken part in 89,000 climate action protests.

Frente a los desafíos sociales, económicos y ambientales interrelacionados, es crucial que cumplamos el compromiso reflejado en la Plataforma de Acción de Beijing de crear una relación sostenible con el medio ambiente; una relación que funcione con y para todas las personas, mujeres y niñas incluidas.

Liberar el poder del liderazgo de las mujeres

Las mujeres son líderes mundiales: la energía y el entusiasmo por promover los derechos de las mujeres eran palpables en la conferencia de Beijing. En ella se reunieron miles de mujeres procedentes de todo el mundo, cuyas voces no solían escucharse en los encuentros internacionales. La conferencia contó con la asistencia de las personas que habían pasado décadas trabajando por los derechos de las mujeres, así como de jóvenes líderes recién incorporadas al movimiento.

El enorme alcance del evento, en el que participaron 30.000 activistas de todo el planeta y representantes de 189 gobiernos, demostró el tremendo poder del liderazgo de las mujeres. Unir sus diversas experiencias y perspectivas en la ambiciosa Plataforma de Acción de Beijing, en la que se asumió el compromiso de lograr la igualdad de género en el siglo XXI, fue un logro enorme. Hoy en día, la Plataforma continúa determinando las estrategias dirigidas a alcanzar la igualdad de género.

La Plataforma de Acción de Beijing impulsó la adopción de cuotas de género en las esferas de liderazgo político, sobre todo en América Latina y en África Meridional, donde las transiciones políticas de la década de 1990 brindaron oportunidades para la mejora de la igualdad de género. Asimismo, la Plataforma de Acción espoleó iniciativas destinadas a mejorar los datos sobre la participación política de las mujeres, como los esfuerzos de la Unión Interparlamentaria para llevar a cabo un seguimiento del número de mujeres en los parlamentos nacionales. Sus archivos en este sentido datan de 1997.

La proporción de mujeres en los parlamentos se ha duplicado desde 1995 y en la actualidad varios países cuentan con consejos de ministros equilibrados desde el punto de vista del género. Sin embargo, el compromiso con la paridad entre los géneros en todos los niveles y ramas de gobierno y de liderazgo es extremadamente poco frecuente.

La Plataforma de Acción de Beijing también convirtió en una prioridad lograr el equilibrio de género dentro del sistema de las Naciones Unidas. Pese a que ya se había contraído con anterioridad un compromiso con la distribución equitativa de puestos entre hombres y mujeres en la Sede de las Naciones Unidas, la Plataforma de Acción de Beijing instó a que las mujeres ocuparan el 50 % de los puestos de dirección y de toma de decisiones en las Naciones Unidas para el año 2000.

Los datos más recientes indican que el 44,2 % de los profesionales y del personal con mayores niveles de responsabilidad son mujeres, lo que sin duda representa un aumento frente al 32,6 % registrado en 1995.

Reconociendo el trabajo que aún queda por hacer, el Secretario General de las Naciones Unidas puso en marcha en 2017 la estrategia para todo el sistema sobre la paridad de género y la ha liderado con su ejemplo, consiguiendo instaurar la paridad en los niveles más altos de la Organización. En 2019, ONU Mujeres creó las directrices para crear un entorno favorable y su guía complementaria, que ofrecen propuestas concretas y buenas prácticas para alcanzar la paridad de género en las Naciones Unidas.

Dentro y fuera de las Naciones Unidas, el avance hacia la realización de los derechos de las mujeres recogidos en la Plataforma de Acción de Beijing continúa inspirando hoy el activismo en favor de la igualdad de género.

25 años después...

Los Estados Miembros acuerdan implementar plenamente la Declaración de Beijing sobre la igualdad de género, subsanando las deficiencias que impiden el avance de las mujeres

La declaración política aprobada hoy es el resultado de la 64ª Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, que hace balance de los derechos de las mujeres en el 25º aniversario de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing

Fecha: lunes, 9 de marzo de 2020

9 de marzo de 2020, Nueva York—En una declaración política adoptada hoy por los Estados Miembros en conmemoración del 25º aniversario de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing en 1995, las y los líderes prometieron intensificar los esfuerzos para implementar plenamente la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, considerada todavía hoy en día la referencia más visionaria de los derechos de las mujeres.

La declaración política es el principal resultado del 64º período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, la reunión anual más importante de las Naciones Unidas sobre la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres. Este año la Comisión decidió reducir el alcance del período de sesiones a una reunión procedimental de un día con delegaciones y representantes de la sociedad civil de Nueva York, teniendo en cuenta la situación desencadenada por el COVID-19.

El período de sesiones de este año se centró completamente en el examen y la valoración de la implementación de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing. El examen analizó la situación de las mujeres, incluida una evaluación en profundidad de los retos actuales que afectan la implementación de la Plataforma de Acción y el logro de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

Phumzile Mlambo-Ngcuka, Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, afirmó lo siguiente: “25 años después de Beijing, todas y todos reconocemos que el progreso de los derechos de las mujeres no ha llegado lejos o ha sido demasiado lento. Estamos en el año 2020 y, sin embargo, todavía no hay ningún país que haya logrado la igualdad de género y la presencia de las mujeres en las mesas de poder se sigue viendo limitada a solamente una cuarta parte del espacio. Hoy, los Estados Miembros han reafirmado su compromiso con la Plataforma de Acción de Beijing y han reconocido el progreso y las deficiencias en su consecución. Serán las mujeres y las niñas quienes les exigirán responsabilidades a medida que colaboramos para lograr una igualdad auténtica y duradera y el pleno disfrute de nuestros derechos humanos”.

En la declaración política, los Estados Miembros celebraron el progreso conseguido hacia la implementación plena, eficaz y acelerada de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, pero expresaron su preocupación por que, en general, el progreso no ha sido suficientemente rápido o profundo. En algunos ámbitos el progreso ha sido desigual. Además, persisten obstáculos estructurales, prácticas discriminatorias y la feminización de la pobreza.

Al tiempo que las y los líderes reafirman su voluntad política a favor de la acción, también señalan que han surgido nuevos retos que exigen esfuerzos mayores y concertados. Esto incluye lo referente a:

  • Hacer que el derecho a la educación sea una realidad para todas las mujeres y las niñas, prestando atención a ámbitos en los que están infrarrepresentadas, como el de STEM;
  • Garantizar la participación plena, equitativa y significativa, y la representación y el liderazgo de las mujeres en todos los niveles y en todas las esferas de la sociedad;
  • Garantizar el empoderamiento económico de las mujeres, por ejemplo, mediante el acceso a trabajo decente, igualdad en la remuneración, la prestación de seguridad social y el acceso a las finanzas;
  • Abordar la carga desproporcionada de trabajo de cuidados y doméstico no remunerado que desempeñan las mujeres y las niñas;
  • Abordar el efecto desproporcionado del cambio climático y los desastres naturales en las mujeres y las niñas;
  • Poner fin a todas las formas de violencia y prácticas nocivas contra todas las mujeres y las niñas;
  • Proteger a las mujeres y a las niñas en el conflicto armado y garantizar la participación de las mujeres en los procesos de paz y la mediación;
  • Hacer que el derecho a la salud sea una realidad para las mujeres y las niñas, haciendo hincapié en la cobertura sanitaria universal; y
  • Abordar el hambre y la malnutrición entre las mujeres y las niñas.

El grupo de líderes también identificó medios específicos para abordar estas deficiencias y retos. Entre estos, se incluyen: poner fin a todas las leyes discriminatorias; eliminar los obstáculos estructurales, las normas sociales discriminatorias y los estereotipos de género, lo que incluye en los medios de comunicación; complementar los compromisos con la igualdad de género con una financiación adecuada; fortalecer las instituciones para promover la igualdad de género; aprovechar el potencial de la tecnología y la innovación para mejorar las vidas de las mujeres y las niñas; recopilar, analizar y utilizar periódicamente estadísticas de género; y fortalecer la cooperación internacional para implementar compromisos con la igualdad de género.

Asimismo, la declaración reafirma que la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y las niñas será una contribución crucial al progreso de todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en este momento en el que iniciamos la Década de Acción de las Naciones Unidas.

De cara al 64º período de sesiones, el Secretario General de las Naciones Unidas presentó un informe exhaustivo (E/CN.6/2020/3) basado en un amplio ejercicio de balance participativo sobre los derechos de las mujeres, en combinación con datos y análisis mundiales. Se presentaron informes nacionales por parte de 171 gobiernos, y centenares de activistas de la sociedad civil contribuyeron a los exámenes nacionales y regionales. Partiendo del informe del Secretario General de las Naciones Unidas, ONU Mujeres publicó el informe Women’s Rights in Review 25 Years After Beijing, con el que examinaba el progreso y los obstáculos respecto a los derechos de las mujeres desde la aprobación de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing en 1995.

declaraciones_de_derechos_y_legislacion.txt · Última modificación: 2020/06/27 16:37 por isabel